Últimamente se le da muchas vueltas a la palabra creatividad, y me parece algo tan importante y tan imprescindible como herramienta para trasmitir a los niños, que me da mucho miedo cuando empiezan a analizarla, escrutarla y preparar hasta "ejercicios" para mejorarla... Que no está mal, pero de verdad que yo creo que es algo tan innato, que sería casi como enseñar a respirar o a caminar. No voy a dar ahora un seminario sobre el término, pero sinceramente creo que lo más importante, lo principal, es que se enfoque como lo que es: algo divertido. Estoy seguro de que todos nos divertimos creando, no siempre en el mismo área, claro, pero cuando algo es divertido, entonces sale sólo.
Y todo esto se me ocurre al recuperar las fotos de este post y recordar lo bien que me lo he pasado haciendo estos dos DIY. Sinceramente, me pasaría el día con el rotulador de tiza (mi nuevo mejor amigo) porque realmente disfruto cada vez que tengo que dibujar o simplemente rotular letras. Cuando eres pequeña dibujas, siempre tienes a mano pinturas de colores, plastidecores, témperas... pero hay un momento en el que dejas de hacerlo.
