Quiero una kanken desde hace tiempo, pero como soy una personas que necesito argumentos para comprar caprichos, me ha llevado algún tiempo decidirme. Ya sé que no soy muy original y que la habréis visto ya en un montón de blogs, pero algo tiene esta mochila que una vez que la ves, zás, te creas una nueva "necesidad" :-). Ahora además que las vende mi amiga Cristina en Sweet Scandinavia, pues mejor que mejor. Aquí os dejo el enlace por si queréis caer en la tentación igual que yo :-).
Ya cuando fuimos a Puntomom, tanto Rocio como yo, teníamos ganas de una, pero yo como estaba en modo "no gastar", pues decidí que no era necesaria, porque yo, al fin y al cabo, nunca uso mochila. Peeeeero resulta que nos mudamos a Madrid, y que tengo un montón de sitios que ver, y si además quiero hacer unas fotos con una calidad adecuada, tengo que llevar mi reflex, que pesa lo suyo en el bolso. Y quién quiere acabar con una lesión en la espalda por carretear de un sitio a otro una reflex que pesa un mundo en un bolso de mano???
Está claro que la Kanken ya no es un capricho, es una necesidad!! :-) vamos, algo imprescindible para mi salud, porque está diseñada por unos Suecos listísimos hace ya un montón de años para que la espalda no se resienta lleves el peso que lleves.
Y este es un gran ejemplo de cómo funciona el cerebro de una consumista con sentimiento de culpa :-), También os pasa???
y es que normalmente ya os digo que estoy en modo "no gastar" y voy por la calle como la protagonista de "Memorias de una compradora compulsiva", sin dejarme tentar por los escaparates, mirada al frente :-). Primero porque llevamos un tiempo siendo conscientes de que tenemos demasiadas cosas y mi casa está llena de todo (ahora soñamos con vivir en una casa minimalista), y segundo, porque al no trabajar el sentimiento de culpa aumenta proporcinalmente al comprar algo "no necesario".
Aunque sinceramente, funciono así casi desde siempre, trabaje o no trabaje, no hay capricho sin argumentación previa. Y como soy una persona que me dejo influir por las modas (a estas alturas hay que asumirlo...), pues mi cerebro ha desarrollado una gran capacidad negociadora, podría usarla para grandes conflictos diplomáticos, pero por ahora sólo sirve para justificarme a mí misma gastos innecesarios :-)
Lo mejor de todo es que mi marido que es la otra parte "realista" y siempre saca el argumento de "no necesitamos nada" tan difícil de rebatir porque es rigurosamente cierto, para mi sorpresa dijo, "a mí también me gusta, si la compras también la usaré". Vamos que ya no sólo es una necesidad para salvar mi pobre espalda de una contractura más que probable, si no que a pasado a la categoría de necesidad familiar!!.
Y cuando le dije el precio (es algo carilla), para mi gran sorpresa contestó "y cuanto crees que valen las otras mochilas???" ni idea claro, como no uso mochila..., pero me bastó darme una vuelta por la sección de Fnac para ver que casi todas superaban el precio de la Kanken. Aun encima es barata!! :-)
Así que vencidos todos los sentimientos de culpa, ya sólo queda que llegue el color que he elegido, que es el rojo y que con la suerte que tengo está agotado :-(. Así que ahora la lucha de mi cerebro consumista es "espero por el rojo o cambio al azul???" :-) me echáis una mano??? venga, consumistas del mundo, a vosotros qué color os gustaría???
Y por supuesto estas imágenes no son mías, las he sacado de mis tableros de Pinterest, donde podréis ver la procedencia de cada una de ellas










