Necesitamos sitios donde sentirnos cómodos en nuestra ciudad del mismo modo que necesitamos lugares específicos (un sofá, el escritorio, un rincón de la habitación...) dónde sentirnos cómodos en casa. Lugares que se convierten en extensiones de nuestra casa, muchas veces más imprescindibles de lo que creemos. Estos negocios, en su mayoría pequeños, hacen que nuestras ciudades sean más habitables, más humanas.