"calcetar es el nuevo yoga", eso decía ya hace unos añitos Charlotte en Sexo en Nueva York mientras calcetaba en un avión privado de camino a Atlantic City. Y habrá que hacerle caso, porque calcetar relaja tanto que podría hacer y deshacer la misma pieza cien veces. Son de esas cosas donde el proceso me gusta casi más que el resultado en sí :-).